Si tu cámara réflex dispone de conexión para un mando a distancia (electrónico) es fácil conectarla a un dispositivo que la dispare ante determinados eventos, como por ejemplo el movimiento de una animal detectado por un sensor de infrarrojos.
El principio de funcionamiento es sencillo: el sensor de infrarrojos es un dispositivo electrónico con tres conexiones, si dos de estas se conectan a una fuente de alimentación de ±5V (pilas) la tercera devolverá 5v cuando detecte movimiento. Este retorno se puede usar para activar un micro-relé que cortocircuite el cable la cámara y provoque el disparo.
A esto hay que añadirle un transistor que haga funcionar correctamente el relé y (opcional, pero muy recomendable) un led que nos chive que el sistema está funcionando y un interruptor que lo apague.
Pues hacer esto veréis que es muy sencillo de construir y (sobretodo) muy barato.

En el siguiente vídeo podéis ver el dispositivo en funcionamiento.

Esquema y componentes

Esquema electrónico es el siguiente:
Circuito
Los dos cables verdes se conectan al cable disparador de cámara (cada uno tendrá el suyo dependiendo de las marcas/modelos).
Los componentes y sus precios (aprox) que necesitáis son los siguientes:
– Caja de plástico (caja de empalmes eléctricos o similar): 1-3€
– Porta-pilas para 4 pilas R6: 0.7€ (enlace)
– Sensor de infrarrojos PIR :1.5€ (aprox. 5 unidades 9€)
– Micro-relé 5v: 1.3€ (enlace)
– Transistor 2N5190: 0.4€ (enlace)
– Resistencia 470 ohm : 0.1€ (enlace, enlace a modo ilustrativo normalmente se venden en grupos de decenas de resistencias por 3-4€)
– Diodo led rojo: 0.13€ (enlace)
– Interruptor deslizante: 0.3€ (enlace)

Cableadlo todo tal y como se muestra en el esquema y atended a lo que comento en el vídeo sobre el funcionamiento del buffer del sensor, que es importante para no volverse loco.
A partir de ahí con cuatro pilas tenéis sensor para un mes tranquilamente.